Archivo de la categoría: Historias

Documental: ‘Infancia Suspendida: El arresto de niños y niñas de Jerusalén’

Documental: 'Infancia Suspendida: El arresto de niños y niñas de Jerusalén'

Las fuerzas de ocupación Israelí arrestan sistemáticamente a los niños y niñas palestinos como una forma de castigo colectivo. Sigue leyendo

Anuncios

Hospitalizado preso palestino en huelga de hambre por más de 30 días

Un preso palestino, en huelga de hambre desde hace un mes, fue hospitalizado tras sufrir un deterioro grave de su salud, informó el Club de Prisioneros Palestinos.

Manifestantes palestinos exigen la liberación de Bilal Kayed. Foto: Tomada de Palestinalibre.org

Manifestantes palestinos exigen la liberación de Bilal Kayed. Foto: Tomada de Palestinalibre.org

Sigue leyendo

Al-Araqib, el pueblo demolido 100 veces

Al-Araqib, un pueblo beduino situado en el desierto de Néguev, al sur de Israel, fue demolido de nuevo la semana pasada, el miércoles 29 de junio, por las autoridades israelíes.

Children sit atop belongings that were recovered from their shack, which was demolished by Israeli authorities, Al Araqib, November, 2009.

Al-Araqib, un pueblo beduino situado en el desierto de Néguev, al sur de Israel, fue demolido de nuevo la semana pasada, el miércoles 29 de junio, por las autoridades israelíes. Sigue leyendo

El ejército israelí de ocupación y los niños, las niñas, y adolescentes de Palestina.

Por: Ramón Pedregal Casanova.

¿Qué le parecería si un ejército extranjero invadiese su país y robase sus riquezas,   invadiese cada una de sus provincias, invadiese cada una de sus ciudades, y llegasen a altas horas de la noche ante la puerta de su casa, y la golpeasen, quizás hasta deshacerla o echarla abajo, y si le hubiese dado tiempo a abrir, como si no, entrasen en tromba con los fusiles y ametralladoras por delante, al asalto, sacasen de un tirón a cada miembro de su familia de sus camas y sus dormitorios, y en presencia de todos cogiesen a sus hijos e hijas, cubriesen sus ojos con una venda, les pusiesen los grilletes con las manos a la espalda, (para entonces ustedes, madre, padre, abuelos, habrían protestado vivamente, habrían intentado meterse por medio, es posible que hasta abrazasen a sus hijos, pero los bandidos les habrían quitado con empujones, puñetazos, patadas, culetazos, y cubiertos de golpes les habrían puesto contra la pared y amenazado con el cañón de sus armas sofisticadas en la cabeza y en el pecho) y los invasores se llevasen a sus hijos e hijas agarrados por el cuello hasta los jeeps que han dejado en la puerta y en marcha, y usted viese como ante la trasera del vehículo, sujetos por el pelo y la ropa, o por brazos y piernas para alzarlos, son lanzados contra el suelo boca abajo, y tras cerrar la puerta del convoy y subirse los asaltantes, los viese desaparecer en la noche?. Empiece por preguntarse, ¿qué le parecería eso a usted?.

Entérate de la Conmovedora Historia de esta Mujer Palestina 4

Sigue leyendo

La cocina, una forma de resistencia para los palestinos

“Algunos hacen la guerra pero hay mejores maneras de defender el país”. En el centro histórico de Naplusa, donde vivió los días más duros de la intifada, Fatima Kadumy cocina calabacines rellenos y hummus para apoyar la causa palestina.

La cocina, una forma de resistencia para los palestinos

Hace siete años esta mujer tuvo la “loca idea” de fundar una escuela de cocina en esta ciudad de Cisjordania para que las recetas tradicionales sirvieran también para respaldar la creación de un estado palestino.

Sus esfuerzos han sido recompensados porque desde 2008 ha recibido más de 1.200 visitantes de países como China, Australia, Alemania o Estados Unidos.

“Detrás de la cocina hay política y resistencia”, asegura en su pequeño local de Naplusa, que ha llamado Bait al Karama (Casa de la Dignidad, en árabe). “Enseñamos nuestra cocina y nuestra vida tal como la vemos. Así los extranjeros pueden juzgar a los palestinos desde dentro”, afirma.

No hace mucho una pareja de estadounidenses de Washington aprendió a cocinar hojas de parra y calabacines rellenos gracias a Nidal, el chef de la escuela. Uno de los visitantes, Rex, dijo estar encantado de “compartir la vida diaria” de los palestinos en esta ciudad que vivió entre 2000 y 2005 los peores días de violencia de la segunda intifada.

Antes de cocinar, Fatima Kadumy acompañó a la pareja por las calles de la ciudad para ir al mercado y comprar productos únicamente palestinos, porque su escuela boicotea los productos israelíes.

Además una buena comida incita a hablar de política. “En la mesa siempre se habla con más calma, con más facilidad” asegura esta mujer que viste un velo azul y dorado y lleva las gafas de sol encima de la cabeza.

Su escuela forma parte del movimiento global Slow Food, fundado en Italia para promover la cocina local. “Durante demasiado tiempo hemos permitido que sólo hablen los israelíes”, dice.

Palestinos e israelíes no sólo se disputan el territorio sino también el origen de algunos platos, como el hummus, una crema de puré de garbanzos que también se come en forma de croquetas (falafel).

Sin embargo, todos están de acuerdo en que el mejor es el de Abu Shukri, un pequeño restaurante en la ciudad vieja de Jerusalén inaugurado en 1948, cuando se creó Israel, y que hoy lleva Yasser Taha, un palestino que lo heredó de su padre.

La cocina, una forma de resistencia para los palestinos 2

“Los israelíes aprendieron a preparar el hummus con nosotros”, explica, orgulloso de este plato de orígenes oscuros a base de garbanzos, aceite de oliva, zumo de limón, ajo y tahina (una pasta a base de sésamo).

“Miraron y aprendieron a cocinarlo y ahora dicen que se lo inventaron ellos”, dice sonriendo Tahar en su restaurante, donde tiene muchos clientes israelíes.

“¡Mire nuestros platos vacíos!”, dice Elad, de 52 años, que vino con su hija, mientras se come con un trozo de pan lo que queda de un hummus decorado con perejil y zumaque, una especie de pimentón. “Nos encanta venir aquí, es delicioso”, asegura.

Neta, una mujer israelí, cree incluso que este modesto plato podría tener un papel en el conflicto entre palestinos e israelíes. “A todo el mundo le gusta el hummus, es algo que tenemos en común, nos puede llevar a entendernos”, asegura.

Cerca del restaurante, las postales en venta en las paradas muestran la diversidad de pareceres: en algunas aparece un plato de hummus junto a una bandera israelí y en otras junto a los colores negro, rojo y blanco de la bandera palestina.

Fuente: Lainformacion.com