Los ‘pequeños placeres’ de los palestinos sometidos a la más larga ocupación militar moderna

Las fotos de Tanya Habjouqa documentan los infrecuentes instantes de gozo de los 4 millones de palestinos sojuzgados por Israel tras 47 años de aislamiento. Nacida en Jordania, residente en los EE UU y casada con un palestino, la reportera indaga en el placer, el humor y la diversión en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este. Lanza una campaña de búsqueda de financiación para editar la monografía ‘Placeres ocupados’, a la que añadirá textos del poeta Najwan Darwish. 

Una niña juega en la playa vestida con el traje de fiesta que usó la noche anterior en una boda en el campo de refugiados de Deir al-Balah, en Gaza (© Tanya Habjouqa - From 'Occupied Pleasures')

Una niña juega en la playa vestida con el traje de fiesta que usó la noche anterior en una boda en el campo de refugiados de Deir al-Balah, en Gaza.

La reportera Tanya Habjouqa (1975) ha dedicado los últimos años a buscar los “pequeños placeres”, infrecuentes pero llenos de la misma alegría que cualquier experiencia gozosa, de los que disfrutan los cuatro millones de palestinos residentes en Cisjordania, Gaza y Jerusalén Este, territorios sometidos por Israel al más largo asedio militar de la historia moderna —47 años, desde que en 1967 el ejército ocupó el primero de los territorios— y a una vida marcada por la tensión, la amenaza militar y el recorte de, entre otros derechos fundamentales, los de libre desplazamiento y residencia. La fotógrafa, premiada por su trabajo, busca ahora editar en forma de monografía Occupied Pleasures (Placeres ocupados).

Una mujer de Gaza sin permiso de viaje expedido por Israel sale de Gaza por un túnel para asistir a una fiesta en Egipto.

Una mujer de Gaza sin permiso de viaje expedido por Israel sale de Gaza por un túnel para asistir a una fiesta en Egipto.

La reportera acaba de lanzar una campaña de búsqueda de financiación  para poner en circulación un libro sin afán de lucro, apadrinado por la organización FotoEvidence, sobre las formas en que los palestinos viven los “absurdos cotidianos” y ejercen la “capacidad de encontrar placer” como “forma de resistencia creativa” frente a una “ocupación sin fin”. El libro incluiría las fotos de Habjouqa, nacida en Jordania, residente en los EE UU y casada con un palestino, y poemas de Najwan Darwish (Jerusalén, 1978), una de las voces literarias jóvenes más apreciadas en Palestina.

Una mujer juega con un par de cachorros de león en el zoológico de Rafah, en Gaza. En el terriorio había seis zoos, pero tuvieron que cerrar cinco por razones económicas

Una mujer juega con un par de cachorros de león en el zoológico de Rafah, en Gaza. En el terriorio había seis zoos, pero tuvieron que cerrar cinco por razones económicas.

‘Ofrenda de paz y alegría’

La serie de fotografías de la reportera, una incansable profesional y activista en pro de la causa palestina, ganó en 2014 uno de los premios World Press Photo. “Al respaldar este libro usted puede participar en compartir esta pequeña ofrenda de paz y alegría en una parte del mundo abrumado con historias de conflicto y violencia”, dice Habjouqa al solicitar apoyo para la campaña de microfinanciación. La monografía será “un testimonio de la esperanza, la dignidad, la risa y la celebración de la vida frente a la ocupación más larga del mundo moderno”, añade.

Estudiantes del equipo femenino de atletismo de la universidad de Al-Quds entrenan en una Abu Dis (Cisjordania), frente al Muro de separación construido por Israel

Estudiantes del equipo femenino de atletismo de la universidad de Al-Quds entrenan en una Abu Dis (Cisjordania), frente al Muro de separación construido por Israel.

La opción por la que ha apostado la fotógrafa es infrecuente y novedosa. En una parte del mundo de la que proceden miles de imágenes de dolor, ataques indiscriminados contra civiles, destrucción planeada de modos de vida y represión con tecnología militar de última generación —fotos, con frecuencia, tomadas por reporteros insertados en los bandos en conflicto—, ella decidió mostrar el contexto de los momentos infrecuentes en que un destello de humanidad y alegría ilumina el panorama. Las fotos de Habjouqa en la serie —en su página web se puede ver una buena selección— están centradas en “momentos tranquilos de liberación”.

Fumando un cigarrillo con una oveja al lado

Una joven practicando el lanzamiento de jabalina con el telón del muro de separación levantado por Israel, mujeres palestinas haciendo yoga en las colinas de Cisjordania, un joven fumando un cigarrillo en el interior de un automóvil con un cordero vivo en el asiento de al lado tras haber franqueado uno de los rigurosos, caprichosos y múltiples controles del Ejército de Israel para dificultar la vida de los palestinos, un chico bañándose en un estanque…

Hyatt, a la izquierda, recibió clases de yoga de un voluntario de los EE UU. Ahora enseña a otras mujeres de su pueblo, Zataara, en Cisjordania

Hyatt, a la izquierda, recibió clases de yoga de un voluntario de los EE UU. Ahora enseña a otras mujeres de su pueblo, Zataara, en Cisjordania.

Los temas elegidos por la fotógrafa son “modestos instantes de felicidad” en medio de una existencia muy dura. Aunque el humor contenga un fondo de “tristeza y añoranza”, está convencida de que es buena cosa que los palestinos “reimaginen su realidad”.

‘No solo la prosa de la contienda’

El proyecto Occupied Pleasures también es apoyado por Laleh Khalili, profesora de Estudios de Oriente Medio de la Universidad de Londres. “Necesitamos imágenes que capten la poesía de la vida cotidiana y no sólo la prosa de la contienda”, escribe en su introducción.

“Necesitamos la frescura del placer para dar color a nuestros recuerdos en los intersticios de la ruina devastación y dolor. Tenemos que recordar también la risa, la euforia de los triunfos evanescentes, las alegrías fugaces, tenemos que recordar personas de carne y hueso y no sólo la imagen que se refleja a través de la lente de las noticias, los prejuicios o los estereotipos”, añade.

Un joven palestino de Hebrón se baña en Ein Farha, considerado uno de los parajes más bellos de Cisjordania. El lugar, como muchos otros espacios naturales y patrimoniales, es gestionado por Israel

Un joven palestino de Hebrón se baña en Ein Farha, considerado uno de los parajes más bellos de Cisjordania. El lugar, como muchos otros espacios naturales y patrimoniales, es gestionado por Israel.

Tomado de 20 minutos

 

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